Rosa

Rosa

viernes, 23 de septiembre de 2011

Muchas cosas que cambiar.

Después de un largo verano, llega el momento de volver a la rutina diaria, a la simplicidad de la vida. He esperado más tiempo de lo habitual para escribir porque realmente no daba crédito a lo acontecido en estos dos meses. Como sabéis todos aquellos que vais siguiendo este blog son mis opiniones las que expresa, teniendo muy claro cuáles son las ideas que profeso. Soy de izquierdas y no me avergüenzo de ello, ya que durante mucho tiempo tuvimos que reprimirnos de poder decirlo. Quizás estas letras que voy a exponer causen revuelo, o quizás muchos no entiendan el momento de hacerlo, pero pienso que los socialistas de este pueblo debemos de empezar a dar la cara y luchar junto a quienes respeten el juego democrático y los estatutos del partido para echar a aquellos que creen que la política es sólo una forma de poder ganarse la vida. Lo siento, pero en estos meses y después del batacazo electoral de Mayo hay que hacer balance y, por supuesto pedir responsabilidades. Hemos pasado de gobernar Castilleja con una mayoría aplastante a tener el gobierno de nuestro pueblo en minoría. La derecha, históricamente nula, ha duplicado sus resultados electorales igualando a los de la bancada socialista. ¿Por qué? Es obvio que no debemos de realizar análisis en los cuales la crisis justifique los números de nuestro pueblo. Realmente hay que analizar detenidamente los más de quinientos votos socialistas nulos en los cuales se tachaba el nombre de nuestro actual alcalde. Castilleja ha hablado en estas elecciones y quiere que gobierne el PSOE, pero en minoría porque el pueblo no se fía de la gestión del actual regidor y sus adláteres. El partido está dividido como nunca y esto es una realidad incontestable. No ha respetado durante la campaña electoral a los órganos del partido y ha hecho en todo momento lo que le ha dado la gana, saltándose todas las reglas democráticas en la que los socialistas nos fundamentamos. Tras la toma de posesión, reparte las delegaciones a los concejales y relega al número dos de la lista (y secretario general elegido democráticamente en asamblea) a un mero espectador de comparsa provocando una renuncia a tales cargos de cuatro de los ocho concejales. Como no tiene bastante con todo eso por segunda vez reparte delegaciones y al líder natural y democrático del Psoe de Castilleja le regala el problema de la Policía Local para intentar hundirlo en un problema que generó el señor Alcalde. ¿Queremos más? Pues este señor es capaz, consiguiendo para la número tres de la lista un puestecito en la Diputación para que cobre. Me da asco. Me repugna. Usted no es socialista usted es un socio-listo que cree que los militantes nunca pediremos cuenta, que usted está por encima de todo y de todos. Llegará su hora, aquella en la que tenga que rendir cuentas en una asamblea y todos nos fotografiemos. En su incosciencia, quizás no se acuerde que cualquier día habrá un juzgado que lo pueda imputar y si eso ocurre ya será tarde porque usted será historia.
Isidoro