Como bien sabéis los que leéis el blog, en esta campaña estoy escribiendo poco porque empiezo a estar harto de tanto hipocresía politiquera. Yo soy socialista, militante y defensor de los principios en los que se fundamenta este partido de 132 años de historia. No soy de los paniaguados del partido, por tanto no tengo porque seguir callado ante tanto caso que me repugna. Me refiero a los casos de corrupción de nuestro partido, a la cantidad de imputados, sospechosos, y demás payasos con los que hemos tenido la desgracia de contar. El Psoe ha pagado en las últimas dos elecciones su estrategia de esconder la cabeza y seguir hacia delante, su estrategia de no apartar las manzanas podridas del cesto. Las encuestas que están apareciendo van machacando la confianza que muchos teníamos puesta en remontar porque realmente pensábamos que con los recortes de la gaviota sobre educación, sanidad y la reforma laboral que nos convierte a todos en eventuales, harían que los andaluces apostaran por nuestro modelo de sociedad. Pues, salvo sorpresa el día de las elecciones, estábamos equivocados. Y si uno mira los errores cometidos, entiende que la gente, los ciudadanos que no llegan a final de mes, los otros que no tienen trabajo digan hasta aquí hemos llegado. Hay muchos socialistas que creemos en una forma de hacer política distinta, donde las ideas estén por delante de las personas y vemos como chocan una y otra vez con el aparato del partido, con los comités y demás artilugio a disposición de los dirigentes y sus voceros paniaguados. Esta es la realidad que tenemos, esto es lo que se ha permitido y estas son las consecuencias. A mí no me vale que la derecha tenga a sus corruptos, a mí lo que me importa es no tener que justificarme contínuamente de ser de izquierdas. No tener que agachar la cabeza cuando la sombra de la corrupción, del olor a podrido ocupan puestos en las listas electorales. Sin duda mantengo mi máxima: si te imputan a la calle. Por eso quiero el relevo en la alcaldía de Castilleja yen todos los puestos en los cuales un juez impute a uno de los nuestros. Mientras no quitemos a estos falsos que sólo quieren comer del cuento, aprovecharse del dinero público para enriquecerse no volveremos a tener la confianza de los ciudadanos.
Creo también que darles todo el poder a la derecha el próximo domingo puede ser una rabieta lógica de resultados lamentables sobre todo para los más débiles de la sociedad. El gobierno de Mariano Rajoy realiza una reforma laboral que reconocen desde el propio gobierno que puede generar más de un millón de nuevos parados, entonces ¿pará qué hacerla?
saludos.
Isidoro